El prologuista Danilo Sánchez Lihón ha escrito: “En este nuevo libro, vuelvo a admirar la fascinación del autor por la infancia, el amor a su tierra natal, su emoción por la escuela”.
El prologuista Danilo Sánchez Lihón ha escrito: “En este nuevo libro, vuelvo a admirar la fascinación del autor por la infancia, el amor a su tierra natal, su emoción por la escuela”.

El importante nivel alcanzado por la literatura infantil y juvenil peruana se sustenta en la producción narrativa de importantes escritores en las diversas regiones, tanto en cuento como en novela. En ese conjunto, de claro aporte a la educación, la cultura y la literatura, podemos destacar a varios autores pertenecientes a la .

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CÉSAR VALLEJO. (Santiago de Chuco)

Además de constituir nuestro máximo símbolo poético, en literatura infantil y juvenil es autor de los cuentos para niños: “Paco Yunque”, “El vencedor”, “El niño del carrizo” y “Los soras”. Los dos primeros son de carácter y tema educativo; el siguiente, de clara inspiración religiosa relacionada con la procesión de Viernes Santo; el último, roza las experiencias del desplazamiento del mundo andino.

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CIRO ALEGRÍA. (Huamachuco)

En realidad, varios de sus cuentos aparecen incorporados al contenido de sus novelas indigenistas; sin embargo, de manera específica, destaca el volumen “La ofrenda de piedra”, que incluye hermosos cuentos, como “Calixto Garmendia”, “Guillermo, el salvaje”, “Historia de pastores”, “Historia y lances de minería”, “Nacimiento de Zenón Cusma”, “Siempre hay caminos”, “La querencia”, aparte del cuento que da título al volumen.

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JUAN MORILLO GANOZA. (Pataz)

El libro auroral del importante narrador patacino es el emblemático y juvenil “Arrieros”, de inspiración principalmente andina y que apareció con las auspiciosas palabras de Marco Antonio Corcuera: “Los primeros trabajos revelan su devoción y cariño por estos menesteres y su paciencia de indio bueno que sabe lo que llevará, sobre el tibio lomo de un asno a la meta ansiada.

Hay ternura y sencillez en sus narraciones, sabe decir las cosas que conoce y maneja, se vale de la realidad y hace hablar a sus personajes de modo primitivo (…) Los arrieros “vidriados de sudor” van llevando a cuestas, como si se tratara de un avío, el alma peruanísima del Ande.

El mencionado volumen reúne los cuentos: “El ejemplo de Benancio”, “Basura”, “Arrieros”, “Barrón Pishtaco”, “La carga del burro pardo” y “Un abuso”.

ANGEL GAVIDIA. (Mollebamba, Santiago de Chuco)

Notable y extraordinario narrador y poeta, caracterizado por una creación en la cual alienta la evocación, síntesis y sugerencia, a manera de relatos traspasados de una hermosa prosa poética. Gran parte de su narrativa andina se inspira en vivencias y experiencias infantiles. Son de especial importancia sus libros de cuentos: “El molino de penca”, “Aquellos pájaros” y “Los días y el viento”.

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GERSON RAMÍREZ ÁVILA. (Laredo)

Perteneciente a las nuevas generaciones de narradores liberteños, exhibe una marcada identificación con la literatura local y regional, con particular énfasis en la exaltación de la comarca sobre hechos protagonizados principalmente por niños y jóvenes, signo de lo cual es su volumen “Cuentos de la campiña”, que reúne un conjunto de relatos de carácter agrario y campesino, especialmente ambientados en la zona de Laredo, esa arcadia feliz de los primeros años de la vida del autor. En ese libro se pueden identificar los relatos: “Valentín”, “El gato pelado”, “Una visión nocturna”, “Manuela”, “Los tres potajes del tío Pancho”, “Juaneco y la hoja caída”. Pero como no es el único volumen, agregamos otros libros del mismo género: “Filomeno, el oso guardián” y, sobre todo, el admirable “El nombre de los días”.

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CARLOS VEGA OCAÑA. (Uchumarca, Bolívar)

Esta provincia, tradicional e injustamente postergada, tiene en el autor a uno de sus principales y nuevos representantes, quien ha entregado un sorprendente manojo de cuentos, cuya temática explora el hábitat, las condiciones naturales de vida de los animales, la reacción contra la contaminación ambiental y la explotación irracional de los recursos naturales, por lo que el mensaje implícito es un llamado urgente, así como una invocación a la sociedad, a los maestros, a toda la comunidad. Bajo el título “La leona de Kumullca y otros cuentos ecológicos” incluye: “El caimán de piedra”, “Ucumi, el amigo de la neblina”, “Maravilloso colibrí”, “Machaqway, la serpiente amiga de los hombres” y “Tilacancha, manantial de vida”.

Posteriormente, siempre bajo el mismo signo de denuncia de la devastación irracional de la selva, el autor publica “La amazonía en llamas”, que también incluye varios cuentos sobre la respectiva temática.

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UN APORTE PERSONAL

Nosotros creemos haber aportado con los volúmenes “Cuentos de mi padrino y otras mentiras”, de marcado humor andino y popular, así como el evocativo “Escuela de abril”. El prologuista Danilo Sánchez Lihón ha escrito: “En este nuevo libro, vuelvo a admirar la fascinación del autor por la infancia, el amor a su tierra natal, su emoción por la escuela, que se hace presente incluso en el título del libro, representando abril tanto el inicio de labores como también el fulgor de la evocación de la candoroso y primavera”.

El citado volumen reúne los cuentos: “Peña”, “¿Vaquero?”, “Mi primer amor”, “Historia de un farol”, “Los uniformes de desfile”, “La mejor pintura”, “Diploma”, “La profecía”, “El profesor que parecía alumno”, “Por una letra” y “Los aspirantes”.

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