La carrera de la vida le presentó obstáculos aún más difíciles de los que debe enfrentar en cada circuito. Remigio Huamán, natural de Huancavelica, empezó su aventura en el fondismo hace más de dos décadas y hoy se ha convertido en una de las figuras más representativas del trail running. El camino tuvo muchas trabas, pero nunca pasó por su cabeza abandonar su pasión.

¿Cómo nació tu interés por esta disciplina?

Inicié en mi infancia, en la comunidad, pues caminaba muchos kilómetros. Así, naturalmente, entré a este mundo y creo que he sido la primera persona en meterme en el running y maratón. Hace más de 20 años, la gente me decía: ‘Estás loco, tantos kilómetros de montaña vas a correr’.

¿En qué momento te dijiste a ti mismo que querías enfocarte de lleno en esta actividad?

Anteriormente, la situación económica en casa era un poco complicada. Papá y mamá estaban en el campo, así que empecé por necesidad, por querer ganar algo, alguna bolsa de galletas. Y terminó siendo mi pasión, ya era imposible dejarlo. Luego, el tema era salir de la región: fue difícil afrontar los pasajes y las zapatillas. Siempre estuve decidido y sabía que al principio no podía ganar, pero tuve el soporte de mis padres. Ellos vendían animales menores, como gallinas o carneros, para afrontar mis gastos. Fueron pasando los años, he tenido golpes, caídas, descalificaciones injustas, aunque nunca dije que quería rendirme. Incluso, me decía que si me atropella un carro, hubiera seguido corriendo en silla de ruedas.

Este deporte requiere una inversión en zapatillas e indumentaria. ¿Cómo era al principio?

Es increíble. Antes, había zapatillas de 40 soles en Huancayo y las usaba para entrenar y competir. Recuerdo que sentía que corría descalzo, porque la suela era muy simple. Cuando se desgastaba, buscaba sandalias en el río, les sacaba las suelas y las pegaba a mis zapatillas. Así sobrevivimos antes, ha sido duro. Para comprar, igual, había que vender un carnero y esas zapatillas debían durar muchos meses. A partir del 2010, empecé a ganar algunos soles y el primer objetivo era comprar dos pares de zapatillas para el año. Ahora, trabajo con Adidas y tengo una gran ayuda.

¿En qué consiste tu entrenamiento? ¿Lo divides por etapa antes de empezar una competencia? Habías mencionado que no tenías un entrenador, pero sí recibes asesorías del exterior...

Siempre pregunto sobre cómo puedo entrenar y absorbo la experiencia de algunos amigos mayores. Hace 10 años, hice amistades con atletas de otros países y he tenido sugerencias. Sin embargo, al final, lo contextualizo, dado que alguien de Marruecos o España te puede decir que entrenes de una forma, pero están en otra altitud sobre el nivel del mar, otro ambiente, otra forma de vivir, así que no podría aplicarlo al 100 %, sino de acuerdo a mi realidad, y fui creando mi propio plan.

¿Cuál es el cuidado que haces con la alimentación? ¿Trabajas con una nutricionista?

Es un aspecto muy importante. Nunca trabajé con un profesional en ese ámbito, pero sí consultaba. En maratón, en algunas pruebas en específico, tienen que estar con peso casi exacto, sin subir ni un kilo. Yo hago ultramaratones y debo tener algo de reserva, porque yo compito 5, 10 o 15 horas. Si estoy muy fino, soy propenso a una deshidratación. A la vez, confío en la alimentación de la casa, no soy de tomar gaseosa ni como mucha carne roja. En la semana, tres veces consumo menestras, frutas o verduras, ensaladas, bastante papa y todo lo que cultivamos en el campo. Esa es mi base. Y en proteínas, puede ser gallina de corral, pollo, cuy y trucha.

En 2024, subiste al podio en nueve ocasiones y seis veces fueron con la medalla de oro. ¿Qué expectativa tienes para este año?

Ha sido un gran 2024 para mí. Cuando veo mis resultados a nivel de Latinoamérica, las mejores ultramaratones en Argentina, Ecuador o Chile las pude ganar. Y este 2025, tengo casi 11 competencias en Latam y una en Europa. El objetivo, como de cualquier guerrero, es ganarlas, pero no va a ser fácil. Para cada torneo, hay gente que se prepara específicamente y también lo estoy haciendo para afrontar los retos que tengo. Por ejemplo, en mayo voy a Ecuador y una semana después, estaré en Chile. Viajo, aterrizo, troto un día y compito. El trajín es un poco duro, aunque ya me acostumbré con tantos años de experiencia.

DATO:

El 22 de marzo es su primera competencia en Valhöll Fin del Mundo by UTMB (Argentina). Recordemos que viene de lograr seis medallas de oro en 2024 (Chile (2), Ecuador, Argentina, Perú y México).

TE PUEDE INTERESAR