La elección de una carrera profesional es un proceso desafiante para los jóvenes, ya que puede generar dudas, ansiedad y presión debido a la falta de información, la influencia familiar y las expectativas externas.
La elección de una carrera profesional es un proceso desafiante para los jóvenes, ya que puede generar dudas, ansiedad y presión debido a la falta de información, la influencia familiar y las expectativas externas.

La elección de una carrera profesional es uno de los primeros grandes desafíos en la vida de los jóvenes y, en muchas ocasiones, puede generar dudas, angustia y presión. La falta de información sobre las opciones de estudio, la influencia de la familia o las expectativas externas pueden dificultar el proceso de toma de decisiones.

De acuerdo con el estudio Monitor de Educación 2024 de Ipsos, el 64% de los estudiantes universitarios en Perú consideran que la elección de su casa de estudios fue determinante para su desarrollo profesional. Este hallazgo resalta la importancia de tomar decisiones informadas al momento de elegir una universidad, considerando factores como la calidad educativa y su alineación con las demandas del mercado laboral. Esta preocupación es compartida por muchos padres y madres de familia con hijos que están próximos a iniciar su formación superior.

“La clave en esta etapa es la paciencia, la empatía y la comunicación. Es importante generar un ambiente de confianza donde los jóvenes se sientan escuchados y comprendidos, sin imponer expectativas ajenas. No hay carreras menores ni caminos erróneos; lo más importante es que el estudiante encuentre una vocación que le permita desarrollarse plenamente”, señala María Diaz, jefa del área de Orientación psicopedagógica de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).

Ante esta realidad, Diaz comparte algunas recomendaciones clave para ayudar a los hijos a tomar una decisión vocacional con mayor seguridad y claridad:

  1. Fomentar el diálogo y la escucha activa: en lugar de centrarse en qué carrera elegir, es mejor conversar sobre sus habilidades, intereses y aquello que disfrutan hacer. Es importante evitar imponer expectativas o hacer juicios sobre su elección. El éxito profesional se encuentra en la autorrealización.
  2. Compartir experiencias personales: hablar con los hijos sobre tu propia trayectoria profesional, incluyendo aciertos y dificultades, puede servir como referencia y aprendizaje para tu hijo. Mostrarle que los cambios no siempre son lineales y que cada experiencia suma, le dará confianza en su propio proceso.
  3. Brindar experiencias prácticas: permitir que el joven tenga contacto con el mundo laboral a través de visitas a empresas, prácticas con familiares en distintas profesiones o experiencias de voluntariado. Por ejemplo, si le interesa la veterinaria, que pase un día en una clínica veterinaria; si le atrae la educación, podría participar en actividades con niños en una obra social.
  4. Investigar juntos: explorar las diferentes opciones de universidades, institutos y programas de estudio puede ayudar a encontrar una institución alineada con sus expectativas y aspiraciones. La institución que elija será clave en su desarrollo profesional y en la construcción de sus primeras redes de contacto.
  5. Respetar sus decisiones: mostrar confianza en su elección y apoyarlos incluso si se equivocan. Es válido cambiar de rumbo y aprender de la experiencia.
  6. Buscar orientación profesional: si el proceso genera mucha ansiedad o confusión en el joven, acudir a un psicólogo vocacional puede ser una excelente opción para obtener un análisis más preciso de sus intereses y aptitudes.

“Acompañar a los hijos en esta etapa no significa tomar decisiones por ellos, sino guiarlos en la construcción de su propio proyecto de vida. Con el apoyo adecuado, podrán descubrir su vocación con mayor claridad y seguridad, sentando las bases para un futuro profesional satisfactorio y alineado con sus talentos y aspiraciones”, concluye la experta de UPC.

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