Con propósito claro, bienestar y desarrollo continuo, las empresas pueden construir una marca empleadora que impacte positivamente en su productividad y reputación.
Con propósito claro, bienestar y desarrollo continuo, las empresas pueden construir una marca empleadora que impacte positivamente en su productividad y reputación.

En un mercado laboral cada vez más competitivo, construir una marca empleadora sólida se ha convertido en una estrategia clave para las empresas que buscan atraer al mejor talento y retener a sus colaboradores más valiosos. Más que campañas de imagen, se trata de generar experiencias auténticas que conecten con las expectativas y valores de los profesionales.

“Cuando la experiencia que prometes al candidato coincide con la que vive el colaborador, el ciclo de atracción y fidelización se vuelve virtuoso y afecta directamente la productividad del negocio”, explicó Carolina Colán, líder del equipo de Gestión Humana de Adecco Perú.

Desde Adecco destacan que una marca empleadora efectiva se construye sobre tres pilares fundamentales:

  • Propósito y valores claros: Las organizaciones que comunican con transparencia su razón de ser y actúan con coherencia atraen a profesionales que comparten su cultura.
  • Propuesta de valor integral: Combinando beneficios tangibles (salario, seguros, salud) con intangibles (flexibilidad, pertenencia, bienestar), se generan experiencias laborales consistentes.
  • Desarrollo profesional continuo: Las oportunidades de capacitación y nuevos desafíos posicionan a la empresa como un entorno ideal para crecer.

Colán remarca que el compromiso con el talento no se limita a políticas formales: “La reputación como empleador no se construye con campañas, sino con acciones consistentes. Diseñar una cultura alineada a los valores, promover entornos inclusivos y fomentar la comunicación transparente son claves”.

Tendencias del futuro empleador

Tecnología, sostenibilidad, diversidad y bienestar son los ejes que marcarán el futuro de las marcas empleadoras. “En Adecco monitoreamos de forma constante cómo impactan nuestras acciones. Escuchamos tanto a candidatos como a colaboradores porque la percepción externa parte de lo que se vive internamente”, añadió.

En esa línea, la empresa analiza la percepción del público en plataformas digitales y redes sociales, además de implementar encuestas en sus procesos de selección y de clima laboral. Todo con el fin de construir una marca empleadora viva, coherente y valorada por quienes la conforman.

“Una marca empleadora no se fortalece solo desde la propuesta: se sostiene en lo que las personas viven, sienten y comparten”, concluyó Colán.