Un obrero resultó herido tras enfrentamientos con miembros del Sindicato de Construcción Civil en Arequipa. El hecho sucedió en los trabajos del muro de contención de la segunda torrentera de San Lázaro, el cual se trata de una ficha de mantenimiento, ejecutada bajo el amparo del decreto 007-2025, a cargo de la empresa DyK Construcciones S.A.C. con una inversión de S/ 1 015 322.40.
Sucede que a las 10:25 horas de este martes 1 de abril, el trabajador identificado como Grimaldo Rivera Añary (38) fue víctima de una agresión por los miembros del Sindicato de Construcción Civil de Arequipa. Luego de la agresión, personal de los Bomberos y Serenazgo llegaron al lugar para brindar el auxilio correspondiente y trasladarlo a la clínica Arequipa, donde fue diagnosticado con un hematoma en la cabeza, por descartar hemorragia interna.
Según un obrero, Grimaldo fue golpeado con un palo por un trabajador sindicalizado, quien junto a otras personas ingresaron ain autorización con palos y trataron de agredirlos a “pedradas“. El objetivo sería impedir que se lleve a cabo la ejecución de esta ficha de intervención.
Uno de los individuos lanzó una varilla de fierro contra los trabajadores, impactando en la cabeza del obrero Grimaldo Rivera.
“No fue accidente, le han metido con palo. Nos han empezado a tirar piedra y a puro palo nos han sacado. Recién hace poco estábamos trabajando”, indicó el obrero, quien argumentó la presencia de los trabajadores sindicalistas en la torrentera en el momento de ataque.
Al respecto, la municipalidad de Arequipa intenta identificar a los autores de la agresión, pues el gremio de Construcción Civil pretendía frenar los trabajos y que se contrate a más sindicalizados. Sus gastos médicos han sido cubiertos por el seguro de trabajo con el que cuentan todos los trabajadores de la obra.
Asimismo, el municipio aclaró que esta intervención no demanda comité de obra ni seguridad por la cantidad de trabajadores. Para cumplir con ese requisito, el número debe exceder a los veinte obreros.




MOMENTOS CLAVE DE LA AGRESIÓN A OBRERO
