El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) clausuró ayer un programa de voluntariado en el que 152 jóvenes prestaron servicios durante cuatro meses en áreas sociales, ambientales y de apoyo a poblaciones vulnerables. Ninguno recibió sueldo ni propina, sino solo un certificado.
La institución recurrió al programa de “voluntariado”, según el gobernador Rohel Sánchez, como salida frente a un sistema normativo de idoneidad que exige 6 años de experiencia para acceder a un cargo público y 3 años en función específica, situación que complica el acceso de los jóvenes al sector público.
Sánchez indicó respaldar la norma que exige pagar el sueldo mínimo a los jóvenes que ingresan a prestar el servicio de prácticas preprofesionales, pero el inconveniente, según la autoridad, surge cuando se exige hacer un concurso CAS y enviar los resultados a Servir. Aunque este proceso es parte de la transparencia de contrataciones para evitar presuntos favorecimientos, Sánchez indicó que el GRA no cuenta con presupuesto de gasto corriente para cubrir estos sueldos, por lo tanto, se ven obligados a recurrir al servicio del voluntariado.
ESTUDIOS
Mientras las universidades exigen a los estudiantes acreditar horas de prácticas, el Estado no ayudaría con esa posibilidad y, en la práctica, solo se beneficiaría del trabajo gratuito de los jóvenes, bajo otra etiqueta, el servicio de voluntariado.
La responsable de Juventudes, María del Carmen Quispe, indicó que el certificado del servicio de voluntariado permite abrir puertas para obtener becas y postular a trabajos, con los puntos adicionales que pueden conseguir, debido a que el GRA es una institución acreditada por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.
Los jóvenes postularon para laborar en Perumin 37.
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