La contaminación del río Tambo, provocada por el cierre de la mina de Aruntani, sigue siendo un problema y atentado a la salud sin solución. Pese al conocimiento del Ministerio de Energía y Minas y Ambiente sobre la presencia de boro, cadmio y arsénico, en el agua hace dos años, no hay acciones concretas para descontaminar el río.
Un estudio del Ministerio de Salud del 2023 mostró que el 75% de 430 personas analizadas entre niños y gestantes en los distritos Punta de Bombón, La Curva, el Arenal, Matarani tiene niveles elevados de arsénico en el organismo.
INSPECCIÓN
En la última inspección y recojo de muestras de la semana pasada junto al personal del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), se encontró que el pH del agua se triplicó, lo que indica un aumento en su acidez, y la elevada densidad eléctrica de 7 mil, evidenciaría altos niveles de metales pesados.
A pesar de que el Ministerio de Energía y Minas indicó que había 20 millones de soles para un plan de descontaminación, hasta la fecha no hay acciones concretas.
Debido a esta razón, Quito solicitó ayer la declaratoria de interés nacional la remediación y descontaminación de la cuenca de Tambo.
Según el parlamentario, la contaminación nace de las filtraciones de la minera Aruntani, a través de dos quebradas: Postoloni y Margaritani. El mayor caudal es de esta última quebrada y conecta al río Quiyllitarahui, posteriormente alcanza al río Aruntaya, luego al caudal del río Titire y finalmente al río Tambo.
El congresista Jaime Quito cuestionó ayer la falta de un plan de acción. “Hay pasividad del Ejecutivo, están más preocupados por la impunidad y los ministros en ser escuderos”, dijo Quito en relación con el pronunciamiento que emitieron los ministros por el allanamiento de la vivienda del hermano de la presidenta Dina Boluarte.
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