Foto: Presidencia
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El último Mensaje a la Nación de la presidenta Dina Boluarte, ofrecido este 28 de julio, fue una vitrina de cifras infladas, anuncios reciclados y omisiones graves, según líderes de opinión y autoridades regionales. Aunque se presentaron proyectos que incluyen a la región Junín, el discurso no logró ocultar la profunda desafección ciudadana y el descrédito político que atraviesa el actual régimen.

Entre los anuncios, Boluarte destacó la adjudicación del Tramo 4 de la Carretera Longitudinal de la Sierra, con una inversión de más de 1,582 millones de dólares que cruzarán cinco regiones, entre ellas Junín. También se mencionaron proyectos de transmisión eléctrica, la construcción de 41 Escuelas Bicentenario, y la instalación de nuevos Centros de Emergencia Mujer, en donde la región figura.

Críticas a la gestión

Desde el Gobierno Regional se saludaron los anuncios, pero también se expresó una crítica directa a la falta de enfoque territorial y a la omisión de temas urgentes como el fortalecimiento del agro, el acceso a servicios de salud.

A su vez, la Sociedad Nacional de Industrias – sede Junín, cuestionó el discurso presidencial por incluir cifras infladas, apropiarse de proyectos iniciados por gobiernos anteriores y minimizar temas críticos.

Más frontal fue la consejera regional Kley Flores, quien calificó el discurso como “una provocación” para las regiones que aún esperan justicia por las muertes en protestas: “Boluarte sigue echando sal a la herida de un país que clama justicia... Ni perdón ni olvido”, dijo.

Zósimo Cárdenas, gobernador regional de Junín: “La región no puede seguir esperando”

Desde el Gobierno Regional de Junín, manifestamos nuestra preocupación ante el discurso presidencial de Dina Boluarte, que careció de claridad en torno a temas cruciales para nuestra región. La seguridad ciudadana, una de las problemáticas más álgidas, no fue abordada con la seriedad que exige la población.

Exhortamos a que el inicio de la nueva Carretera Central sea programado para el primer trimestre de 2026, y se otorgue celeridad al compromiso del ferrocarril Huancayo–Huancavelica (Tren Macho), que con una inversión superior a 565 millones de dólares ya cuenta con contrato. Junín requiere descentralización efectiva y presupuestos justos.

Lamentamos la ausencia de propuestas concretas para el agro, salud, educación y agua potable. Una vez más, el gobierno queda en deuda con las regiones. Pedimos, también, al Gobierno Central que asuma los compromisos con nuestra región: la construcción del Centro de Innovación Tecnológica, el Centro de Emergencia Mujer y Familia y la rehabilitación de 965 kilómetros de vías del tramo 4 del proyecto Longitudinal de la Sierra. Junín merece obras tangibles que impulsen el desarrollo.

Presidente de la Sociedad Nacional de Industrias, Manuel Torres Peinado: “En el mensaje se inflaron cifras y datos”

El mensaje presidencial del 28 de julio presentó afirmaciones que no reflejan con precisión la situación nacional. Se habló de una inversión pública “histórica” cuando las cifras citadas ya fueron superadas en años recientes.

Se inflaron datos sobre acceso a agua potable y se atribuyeron al actual gobierno proyectos iniciados en gestiones anteriores. También se omitieron hechos clave como las muertes en protestas recientes y se minimizó el impacto de la corrupción.

La anunciada estabilidad política contrasta con la alta desaprobación ciudadana y el aumento de conflictos sociales. Desde la Sociedad Nacional de Industrias – sede Junín, reafirmamos la importancia de construir una narrativa basada en datos verificables, diálogo abierto y articulación con los sectores productivos. Junín requiere políticas públicas sostenibles y descentralizadas que respondan a su potencial y realidad concreta

Congresista Edgard Reymundo Mercado

El mensaje de Boluarte fue más de lo mismo, ambicioso en palabras, pero limitado en impacto político, no hubo críticas, se inclinó a victimizarse y a la autodefensa. Una vez más no dijo nada sobre las muerte de más de 5O peruanos de su aumento de sueldo y de los actos de corrupción de su gobierno, amen de la crisis de inseguridad.

Lo peor es que se presenta como salvadora del país, ¡qué tal osadía de esta señora! Las tensiones y protestas de congresistas de oposición en el hemiciclo fueron contundentes, “Dina asesina” y en consecuencia, nos retiramos.

A esto se suma que los anuncios carecieron de explicación técnica, generando incertidumbre sobre su implementación real en el corto tiempo que le queda. El discurso no logró conectar ni siquiera con sus aliados del “Fujicerronismo”, menos con la ciudadanía que protesta en las calles.

Finalmente, solo tuvo un mensaje superficial y sin especificaciones, respecto a la construcción de la nueva Carretera Central, además de no incluir acciones concretar contra la minería ilegal y la inseguridad ciudadana que siguen golpeando a todos los peruanos.

Politólogo y ex consejero regional, Gines Barrios Alderete: “Fue un acto de escapismo político”

El mensaje de Fiestas Patrias de la presidenta Dina Boluarte fue, más que una rendición de cuentas, un acto de escapismo político en horario estelar. Con tono de epopeya mal contada, nos presentó un país que solo existe en su cabeza: uno donde los “planes” con nombres rimbombantes bastan para conjurar el descontento popular, y donde los desastres naturales y las “conspiraciones” son los verdaderos culpables del desastre institucional.

Lo cierto es que Boluarte no dio un mensaje a la nación, sino una pieza de autoayuda gubernamental, desconectada de la calle, impermeable al clamor popular y totalmente desprovista de autocrítica. Mientras millones de peruanos sobreviven en la precariedad, la mandataria insiste en hablarnos de estabilidad, progreso y futuro como quien vende lotería sin premios.Pero el colmo del cinismo llegó al tratar la inseguridad.

Boluarte, en un acto de contorsionismo político, culpó al pasado por las fronteras abiertas, como si los sicarios y extorsionadores de hoy fueran culpa de la historia y no de su absoluta incapacidad para gobernar. Es un insulto a la inteligencia colectiva disfrazar de análisis lo que no es más que una coartada para el desgobierno.

Su mensaje no fue una visión de país, fue una muralla de palabras huecas para encubrir una gestión fallida. El Perú, con todo y su resiliencia, no necesita una narradora de cuentos: necesita una presidenta que deje de inventarse enemigos imaginarios y empiece a asumir responsabilidades reales