El apagón eléctrico y las requisas que se han intensificado en el penal El Milagro de Trujillo no han podido frenar las extorsiones desde esta cárcel. La Policía detuvo a una mujer que confesó que su expareja, un interno de ese centro penitenciario, estaba detrás de las amenazas a una madre de familia a quien le exigían el pago de S/ 20 mil para no atentar contra su vida.
MIRA ESTO| Destruyen campamento y maquinaria usada por mineros ilegales en Pataz
Operativo
La captura de Brenda Karol Reyna Rojas (25), alias “La gringa”, ocurrió a las 5:52 de la tarde del último miércoles en una vivienda situada en la manzana 60, lote 33, de la calle José Marti, en el distrito de La Esperanza.
Ella cayó luego de que una mujer de 55 años denunciara que desde la tarde del 25 de noviembre empezó a recibir mensajes extorsivos vía WhatsApp, desde tres números diferentes.
Ante esto, agentes del Área de Extorsiones de la División de Investigación Criminal lograron ubicar y detener a alias “La gringa”, quien cayó en posesión de un equipo que utilizaba para activar los números celulares desde donde se realizaban las extorsiones. Además, tenía cinco chips y dos tarjetas de crédito.
La mujer confesó que detrás de las amenazas estaba Santos Roger Risco Nicolás, alias “Chato”, quien se encuentra recluido en la celda 17 del pabellón 6, en el penal El Milagro. Él fue condenado por matar, en julio del 2020, a su conviviente dentro su vivienda en Huamachuco, Sánchez Carrión.
“La gringa” le dijo a la Policía que cuando bloqueaban las líneas telefónicas que el preso usaba para extorsionar, ella las volvía a activar. Esto lo habría hecho hasta en dos oportunidades.
Requisa
Horas antes de que se produzca esta captura, efectivos de la División de Investigación Criminal y de la Oficina de Inteligencia de la Policía, en coordinación con agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), realizaron una requisa en los pabellones 5, 8 y 13 de la cárcel trujillana.
Tras la redada, la Región Policial La Liberad confirmó que decomisaron chuchillos artesanales, objetos punzocortantes, así como cables y extensiones eléctricas. También se encontraron nueve libretas que contenían datos de personas a quienes habrían estado amenazando para que paguen cupos. Además, se halló el croquis de una institución educativa y el carné de un interno junto a la fotografía de una policía.
Todo el material incautado fue incinerado al interior de la cárcel, como medida inmediata de neutralización.
“Las requisas serán constantes. Cada libreta con números y nombres son menos víctimas de extorsión”, dijo la Región Policial La Libertad.





