Alberto Plaza celebrará sus 40 años de trayectoria con conciertos en Lima, Arequipa y Tacna.
Alberto Plaza celebrará sus 40 años de trayectoria con conciertos en Lima, Arequipa y Tacna.

Cuarenta años desde el primer aplauso, el primer éxito, del inicio de una carrera que hoy celebra orgulloso, sin falsa modestia. Alberto Plaza, reconocido cantautor chileno, festeja sus cuatro décadas en la música con un concierto sinfónico este 7 de octubre en el Teatro Peruano Japonés, espectáculo que también pasara por Tacna y Arequipa, el 2 y 4 de octubre respectivamente.

“Sí, para armar el espectáculo he tenido que hacer una retrospección y empezar a ver qué incluimos y cómo configuramos este concierto que significa pasar por toda mi historia. Es difícil porque tengo 33 canciones que alcanzaron el número uno en algún ranking del continente”, dice el cantante y compositor de “Aventurera” y “De tu ausencia”.

Hace 40 años cada tema que se lanzaba tenía su tiempo de exposición, no se exigía tanta inmediatez a la música.

Ha cambiado todo, partiendo desde que las radios ya no son el medio imprescindible para la difusión, como era antes que tenías que pasar obligatoriamente por ellas. En estos tiempos, muchos cantantes pasan primero por las redes sociales, YouTube y TikTok.

¿Las canciones de hoy tendrán la trascendencia y la vigencia de las tuyas, por ejemplo?

Yo creo que no. Algunas de ellas, a lo mejor, pero de verdad, siento que hay muchas canciones que están hechas hoy no para perdurar, están concebidas desde el origen solo para vender.

En ese tipo de propuesta no hay ninguna motivación artística.

El hecho de que hoy se junten muchos para componer, eso es prueba de que esas canciones están hechas para vender, no es el acto creativo que surge de un artista para comunicar lo que el artista quiere, que trae como consecuencia la venta o la convocatoria en vivo o la difusión en los medios. Hoy hay quienes tienen el foco puesto primero en la venta, y es ahí donde está alterado el ciclo, la secuencia.

¿Y en tu caso, conservas intacto tu proceso creativo o apelas a las nuevas herramientas tecnológicas?

Hace poco me fui a componer canciones para un nuevo disco, hice seis en cinco días, no había hecho nunca tantas en tan poco tiempo. pero llegaron igualito que siempre. Las escribo cerca a una chimenea, en una cabañita acogedora, en un lugar con un paisaje bonito y con mi grabadora que ahora es el celular, mi guitarra, un lapicero y un papel.

Hoy, mientras celebra cuatro décadas de carrera, también trabaja en el futuro. (Foto: Antonio Melgarejo)
Hoy, mientras celebra cuatro décadas de carrera, también trabaja en el futuro. (Foto: Antonio Melgarejo)

¿Consideras que esa magia de la creación la mantienen todos los cantautores?

Tengo la impresión de que sí, porque el cantautor es una especie distinta dentro de la música, definitivamente una raza diferente.

¿Una especie en peligro de extinción?

No, no lo están, aunque bueno, a ver, creo que todos en la música estamos en peligro.

¿Cuál es la real amenaza?

La inteligencia artificial se metió y va ganando. No hay cómo contrarrestar eso, es un hecho de la causa, como dicen los abogados. Vamos a ser reemplazados completamente, lo estamos haciendo ya. Hay canciones que se están haciendo con inteligencia artificial.

Pero los temas de los cantautores pasan por el alma, el sentimiento, esa será siempre la diferencia...

Sí, pero va a pasar un poco tiempo antes de que lo sepamos reconocer. En lo ejecutorio, en la interpretación, ya es imposible reconocer si es inteligencia artificial o natural en la música. Yo tengo unas canciones de inteligencia artificial que la hice probando a ver cómo era este aplicación en realidad y es increíble, no se puede determinar si es real o no.

Tu percepción del futuro es desolador.

Lo que tú dices del alma es cierto, en el sentido de que es irremplazable, pero es muy copiable, es irreemplazable en su origen, en su esencia, pero hay gente que se parece, hay unos imitadores de cantantes que se parecen a los originales. La inteligencia artificial va a hacer lo mismo con el alma humana, estamos en peligro.