Expertos destacan que la exageración en los reconocimientos laborales termina debilitando la conexión genuina con el talento.
Expertos destacan que la exageración en los reconocimientos laborales termina debilitando la conexión genuina con el talento.

El love-bombing laboral, una práctica que consiste en llenar de halagos, reconocimientos y mensajes positivos a los trabajadores, puede tener efectos adversos en las organizaciones. Así lo revela el estudio “Tendencias de Gestión Humana 2025”, elaborado por Asertiva Consulting junto a Consumer Truth.

El informe advierte que el exceso de positivismo y celebraciones termina provocando “cansancio del reconocimiento” y un “síndrome de la comparabilidad tóxica”, donde los colaboradores sienten presión constante sin obtener un valor real de estos gestos.

El documento señala que esta dinámica genera un ROI emocional negativo, es decir, a mayor esfuerzo por motivar con halagos, menor impacto en la percepción de los equipos. En contraste, el talento actual demanda conexiones más auténticas, donde la escucha activa, la transparencia y las conversaciones reales prevalezcan por encima de los mensajes forzados.

Según el estudio, este cambio marca una transición hacia un nuevo enfoque de gestión: del tradicional retorno de inversión (ROI) hacia el retorno de empatía (ROE), donde lo que más se valora es la coherencia y la humanidad en la cultura organizacional.