Un detalle que parece haber pasado casi desapercibido del largo mensaje a la Nación ofrecido por la presidenta Dina Boluarte el 28 de julio pasado, tiene que ver con el claro deslinde que ofreció sobre la izquierda radical que, justamente, la llevó al poder junto al ex presidente Pedro Castillo y al Partido político Perú Libre.

El discurso denominado “Estabilidad, progreso y futuro para el Perú” a través del cual pretendía “… informar sobre la gestión del gobierno, los avances conseguidos, las lecciones aprendidas y las metas trazadas…”, arrancó cargado de mucho tinte político, a diferencia de los efectuados años anteriores, marcando un giro radical en su posición. Sobre su llegada al poder el 7 de diciembre del 2022, la presidenta Boluarte señaló que asumió la presidencia en “una de las horas mas difíciles de nuestra historia”, en medio de lo que denominó “una conspiración dentro del gobierno destinada a dar un golpe de Estado que amenazó con fracturar el orden democrático”, “querían convertir al ciudadano en esclavo” añadió con firmeza; “se construyó una narrativa, un relato, por el cual los golpistas eran las víctimas y los que luchamos por recuperar el orden constitucional democrático fuimos los victimarios”. Señaló También que por su profundo amor patrio renunció a continuar un “proyecto político” que reconoció conducía al Perú a su destrucción y que en su país “no habrá jamás tarjetas de racionamiento”, señalando que ese camino del fracaso debemos cancelarlo para siempre y añadiendo que “si no hubiera tomado esa decisión, el país estaría sumido en un vacío de poder con graves consecuencias, sin inversiones, sin obras ejecutadas con mayor pobreza y camino a convertirnos en un país fallido como Cuba, Venezuela, Bolivia y otros tantos mas”. Más allá del resto del texto del discurso, de las cifras y demas, es destacable remarcar estas declaraciones pues lo que hace es ratificar su compromiso con la democracia y garantizar un recambio en el poder para el 2026, así como un respeto a la institucionalidad y a la Constitución de nuestro país. Haber salido de un limbo confuso para aclarar una posición absolutamente democrática, es realmente digno de resaltar. Como decía Maquiavelo, la paz con esclavitud es mas pesada carga que la guerra con libertad.