César Acuña está pagando las consecuencias de haber llenado su agrupación política de impresentables que ha llevado a que se conviertan en congresistas, gobernadores regionales y alcaldes. Ahora, una de sus propias legisladoras le ha dado el tiro de gracia al filtrar un audio (quizá instigada por el gobierno) para desnudar lo que en verdad es Alianza para el Progreso (APP).

Este partido ha sido famoso por darle al Perú gente como el general Edwin Donayre, el alcalde de Anguía hoy preso, el hermanísimo Humberto Acuña  o el congresista acusado de violar a una mujer en el propio Congreso. Claro, Acuña cree que expulsando a esta gente luego de los escándalos o diciendo “son invitados”, se acaba el problema.

Lo único cierto acá es que Acuña no es el líder del partido, sino el dueño, el capataz, el que solo ha buscado formar una agrupación con agujeros por todos lados para realizar su sueño ya fallido de ser presidente. Hoy, uno de sus malos jales, Heidy Juárez, le ha jugado sucio y le hace sentir en carne propia los efectos de la ligereza con que actúa este partido.

Lo peor de todo es que Acuña y compañía le están haciendo el juego al gobierno de Pedro Castillo, que se agarra de estas situaciones patéticas para llevar agua para su molino.