Recientemente me tocó viajar a Madre de Dios para involucrarme en un proyecto forestal y ganadero que traerá mucho desarrollo a la región. A pesar de las limitaciones de infraestructura se ve el esfuerzo y la voluntad de las autoridades y los productores locales.

La industria forestal es clave para el desarrollo económico en zonas rurales. No obstante, presenta importantes desafíos en seguridad y salud ocupacional.

Los trabajadores enfrentan situaciones de alto riesgo como manejo de maquinaria pesada, caídas desde altura durante poda y tala, atrapamientos con equipos motorizados y heridas por herramientas como motosierras. También enfrentan riesgos por exposición prolongada al sol, contacto con fauna silvestre, esfuerzo físico excesivo y posturas forzadas. La manipulación de pesticidas y agroquímicos implica riesgos adicionales por exposición a sustancias tóxicas.

Frente a esto, la Ley N° 29783 de Seguridad y Salud en el Trabajo y el Decreto Supremo N° 002-2013-AG ofrecen un marco normativo sólido, promoviendo la identificación temprana y evaluación constante de riesgos. Es clave eliminar la aversión al uso de equipos de protección personal a través de capacitación constante.

Asimismo, la proximidad a la minería ilegal aumenta el peligro al generar conflictos sociales, enfrentamientos, contaminación ambiental y exposición a químicos peligrososque ya no depende del cumplimiento normativo sino de la erradicación de actividades ilegales.

La presencia activa del Estado, especialmente a través de la Policía Nacional, es vital para prevenir delitos relacionados con actividades ilegales y garantizar la seguridad integral del sector forestal, asegurando así su desarrollo sostenible.