Un elemento importante en la consolidación del Perú como país exportador ha sido la política comercial de apertura e integración con el mundo, que mantenemos desde hace más de treinta años. Como parte de ella, los acuerdos comerciales —hoy 22, que nos conectan con 58 países— han sido determinantes para, entre otros aspectos, asegurar el ingreso de nuestra oferta exportable a los principales mercados.
El 1 de marzo último se cumplieron quince años de vigencia del Tratado de Libre Comercio entre Perú y China. En este período, nuestras exportaciones se multiplicaron por cinco, pasando de US$ 5,437 millones en 2010 a US$ 25,224 millones en 2024. El 91% del total de nuestros envíos a China corresponde a productos mineros, principalmente cobre. Para ello, se consolidaron inversiones en dicha actividad, lo que generó empleo, ingresos y encadenamientos hacia otras industrias.
En el caso de nuestras exportaciones agrícolas hacia el gigante asiático, estas se multiplicaron por ocho. En 2010, apenas alcanzaron un valor de US$ 34 millones, con envíos limitados a algas marinas, tara en polvo y uvas. Para 2024, las exportaciones sumaron US$ 270 millones, incorporando también arándanos, paltas y mandarinas. China se ha consolidado como nuestro principal socio comercial. Sin embargo, enfrascado en una guerra comercial con EE. UU., es probable que su economía se desacelere. Es crucial aprovechar este período para ejecutar inversiones en competitividad logística, riego y otros sectores estratégicos. De esta manera, estaríamos mejor preparados para abastecer aún más este gran mercado cuando la situación se estabilice.