Ya tenemos la convocatoria a elecciones generales, pero las normas electorales reclaman reformas urgentes. Queda muy poco tiempo para hacerlas. La más importante es la que impide a los independientes ser invitados a integrar una fórmula presidencial. Vale decir que solo los militantes de partidos pueden optar por el máximo cargo que elegiremos los peruanos en abril 2026. Sin embargo sí podrán ser invitados para formar parte del Congreso. Esta barrera además de ser anticonstitucional, es impolítica. ¿Qué porcentaje del electorado representan los partidos politicos? Según datos de septiembre de 2024, aproximadamente 2´099,720 estaban afiliados a partidos inscritos. Considerando que el padrón electoral cuenta con alrededor de 25 millones de ciudadanos, ese número de afiliados es aproximadamente el 8.4% del electorado que se pretende imponer al 90% no afiliado. Una lógica que estas cifras demuestran absurda pero que puede hacer mucho daño a nuestro país que atraviesa uno de los peores momentos de su historia republicana. Cuando más necesita de sus mejores hombres y mujeres, se excluye a una inmensa cantidad de peruanos solo por no estar inscrito en un partido. Teniendo en cuenta, además, que la identificación con los partidos políticos es sumamente baja, es una exclusión inaceptable. Una encuesta del 2019 reveló que el 67 % no se identificaba con ninguna agrupación. En el 2014, el 83% expresó no sentirse representado por los partidos existentes. Estos datos indican que, aunque una minoría está formalmente afiliada la mayoría no lo está y no por ello puede ser excluida de candidatear a la presidencia. La ley electoral limita la participación y contradice la constitución que establece el derecho de todo ciudadano a participar y ser elegido por sufragio universal. Este es un punto clave que distorsiona nuestra democracia representativa y exige el cambio normativo antes de que sea demasiado tarde.