Cómo será de elevado el grado de descomposición del Ministerio Público que el fiscal supremo Tomás Aladino Gálvez ha denunciado públicamente a la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, de estar detrás de seguimientos y reglajes en su contra, con la finalidad “armar un muñeco” para más tarde denunciarlo y generarle dificultades, tal como hemos informado el sábado en Correo Lima.
Esto está ocurriendo en la Junta de Fiscales Supremos, que es la máxima instancia de gobierno de la institución llamada a velar por la legalidad, que hoy está en manos de la fiscal Espinoza, ya conocida por no acatar fallos y resoluciones que no son de su agrado, vengan de donde vengan.
En Correo creemos que el Ministerio Público debe ser sometido a una reforma integral que comience por la recomposición integral de la Junta de Fiscales Supremos, donde un magistrado está más cuestionado que el otro, y por lo tanto no ofrecen la menor garantía de buen trabajo e idoneidad.
Si creíamos que lo habíamos visto todo con la fiscal Espinoza haciendo vigilia para impedir el retorno de Patricia Benavides al cargo de fiscal de la Nación, ahí la tenemos ahora señalada por su colega, al que tampoco quería dejar reingresar, acusándola de hacerle seguimientos y grabaciones ilegales. ¡De terror!