Es común que dentro de los hogares se almacenen electrodomésticos u otros objetos que ya no generen valor, pero que de igual manera lo conservan, ya sea porque tiene algún significado sentimental o simplemente por costumbre. De acuerdo a un estudio realizado por el Ministerio del Ambiente, nuestro país generó, en el 2022, más de 22.000 toneladas de residuos sólidos al día; en donde de ese total se estima que un 75% puede ser reutilizado.

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Por ello, cada vez son más las organizaciones que fomentan el incentivo de poder darle un segundo uso de vida a estos objetos. Este es el caso de , empresa encargada de recoger y dar mantenimiento a objetos usados para finalmente venderlos a bajo costo a través de sus bazares. Boris Gamarra

Uno de los proyectos realizados por la organización, fue la creación de “Mi Bazar”, espacios ubicados en Chorrillos y Villa el Salvador, donde reciben donaciones de artefactos eléctricos, adornos usados, entre otros, con el propósito de poder repararlos y alargar su ciclo de vida útil, para así ofrecer estos bienes a precios accesibles a familias de escasos recursos. De igual manera, esta acción favorece laboralmente a las personas que se encuentren en zonas aledañas, creando un ciclo sostenible de prosperidad ambiental, económica y social.

“Cada mes, más de 6000 familias con poco presupuesto son beneficiadas gracias a la reutilización de electrodomésticos y muebles. Esto es muy gratificante para nosotros, pues el 98% de los consumidores consideran que ahorran en Mi bazar y que la tienda es importante para su comunidad”, indicó el gerente general de Recidar.

Cabe resaltar que durante la pandemia las ventas en los bazares se incrementaron en 170,000 ítems, lo que representó un crecimiento del 142%. Esto sirvió de gran alivio para las familias, ya que pudieron acceder a los bienes esenciales para el hogar a un precio accesible. Además, que los objetos más valorados que se adquirieron fueron: laptops, escritorios y refrigeradoras.

“Nuestro modelo de negocio está basado en la economía circular, pues no solo le damos un segundo uso de vida a los artículos que ya no se utilizan, sino que nos preocupamos por que haya un mayor incremento laboral para las personas que no tienen acceso económico y nos preocupamos por el medio ambiente”, finalizó Gamarra.

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