El expresidente Pedro Castillo podría pasar hasta 34 años en prisión de ser condenado por el golpe de Estado perpetrado el 7 de diciembre de 2022.
Y lo cierto es que los testigos que se presentaron en el juicio oral ponen al exmandatario en una situación judicial complicada.
De acuerdo con información revisada por Correo, de las 11 audiencias desarrolladas hasta el momento, al menos ocho testigos refirieron hechos que incriminan directamente a Castillo (ver infografía).

MENSAJE PREVIO
Sobre los testimonios que dejan mal a Castillo se tienen una serie de ejemplos.
El 18 de marzo, el general (r) Walter Córdova Alemán se presentó ante la Sala Suprema en calidad de testigo.
Él se desempeñaba como comandante general del Ejército cuando ocurrieron los hechos.
Precisamente, relató que un día antes del golpe de Estado, el expresidente Castillo le solicitó, a través del ministro de Defensa Gustavo Bobbio, su renuncia al cargo.
Mientras que el 7 de diciembre, horas antes del mensaje, el propio Castillo le confirmó que debía salir del puesto, sin precisarle los motivos.
Para la Fiscalía, el testimonio es importante porque evidencia los actos preparativos de Castillo de cara al golpe de Estado.

PRESENTES
Otro testimonio clave se dio el jueves con la presentación del general (r) Raúl Alfaro, quien se desempeñaba como comandante general de la Policía cuando ocurrieron los hechos.
Él recibió una llamada desde el celular del entonces ministro del Interior, Willy Huerta, para comunicarle con el expresidente.
“(Castillo) me dice: ´General, cierre el Congreso, saque a los que están adentro, no permita que nadie ingrese e intervenga a la fiscal de la Nación y a la Fiscalía´”, este fue parte del testimonio de Alfaro en el juicio.
Cuando Castillo se comunicó con el alto mando policial, este último se encontraba en su despacho con cinco personas vinculadas a la institución.

Entre ellos destacan los nombres de Jorge Angulo (exjefe del Comando de Asesoramiento de la Policía) y Vicente Álvarez Moreno (exjefe del Estado Mayor).
Ambos ya declararon en el juicio como testigos y coincidieron en la versión de que Alfaro recibió una llamada preocupante.
“El general Alfaro estaba en su despacho. Yo estaba al frente. Lo escucho hablando por teléfono y le dice: ‘Señor presidente, ¿que cierre el Congreso? ¿Por qué motivo? ¿Que detenga a la fiscal de la Nación? ¿Por qué motivo? ¿Que refuerce la seguridad a su casa, la de la ministra Betssy Chávez y el señor Aníbal Torres?‘. Él repetía lo que el presidente le estaba informando”, narró Álvarez Moreno en la sesión.
A los testimonios antes mencionados se debe añadir al excomandante general de la Marina, vicealmirante (r) Alberto Alcalá Luna, quien afirmó que luego del mensaje a la nación de Castillo, existió una orden para detener a Patricia Benavides, entonces fiscal de la Nación.
“En el Comando Conjunto de las Fuerzas dijo que le habían ordenado detener a la fiscal de la Nación; pero él señaló: ` Voy a detener a Castillo’”, precisó el día que asistió como testigo en el juicio.

EN PALACIO
En el juicio también se han presentado personas que estuvieron en Palacio de Gobierno el día del golpe de Estado.
Cintya Malpartida, reportera de TV Perú, ingresó con su camarógrafo a la Casa de Pizarro para lo que sería una entrevista a la presidenta del Consejo de Ministros, Betssy Chávez. Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando le dijeron que se transmitiría un mensaje de Castillo.
De acuerdo con su relato en el juicio, al término del anuncio del golpe, Castillo abrazó a Aníbal Torres y luego de sumó Betssy Chávez.
Más tarde, la periodista le consultó a Chávez qué iba a pasar ahora.
“Ella me dice que se va a convocar a elecciones, que había que reestructurar el Estado, que no se podía seguir gobernando de esa manera”, relató.

Además, Chávez Chino precisó que “debía sacar el decreto supremo”.
En el mismo sentido declaró Roberto Wong, entonces gerente de prensa del Instituto Nacional de Radio y Televisión (IRTP).
El funcionario llegó a Palacio el día del anuncio del golpe.
““Ella (Chávez) me agradece por la transmisión. Yo le digo: `Puede usted darnos una declaración respecto a lo que ha ocurrido’. Ella me dice que no, porque se iba a firmar el decreto. Dice que no puede darme la declaración porque va a ir a firmar un decreto supremo”, precisó.
Finalmente, está el testimonio de Alejandro Salas, exministro de Trabajo, quien confirmó -mediante su relato- el reconocimiento de Castillo de haber dado un golpe.
Luego de la lectura del mensaje, Salas buscó al exmandatario para mostrar su malestar con lo ocurrido.
“Me acerco a Castillo y le dije ´usted ha leído un delito´ y la respuesta de él fue que ´no tenía los votos´ (para salvarme de la vacancia)”, afirmó.

ANÁLISIS
Para el penalista Andy Carrión, los testimonios que se han dado hasta la fecha, corroboran el hecho de que el expresidente Castillo no solo dio lectura a un mensaje, tal como lo plantea su defensa, sino que trató de implementar las medidas de dicho discurso.
“Estos testimonios están diciendo lo contrario, que no solo leyó un mensaje, sino que se implemente. Así lo están precisando integrantes de las Fuerzas Armadas y otros integrantes del aparato estatal”, afirmó.
En diálogo con Correo, el abogado sostuvo que los testimonios son importantes de cara a la hipótesis fiscal.
“Se está demostrando que no solo leyó un mensaje, sino que hubo cierto grado de coordinación con la finalidad de que se implementen ciertas medidas (cierre del Congreso y detención de la fiscal de la Nación)”, reiteró.
Sin embargo, precisó que el Poder Judicial tendrá que determinar si a Castillo se le puede imputar el delito de rebelión a pesar de que no hubo levantamiento en armas.
“Desde mi perspectiva, la Fiscalía va por buen camino, porque está logrando evidenciar ante el Tribunal que no solo se trató de una mera lectura, sino que hubo actos antes del golpe de Estado. Aunque esto no garantiza una sentencia condenatoria en contra de Castillo porque lo que tiene que analizar el Colegiado si en rigor cabe la posibilidad de que se sancione el delito de rebelión sin alzarse en armas, ese es el punto crucial”, afirmó.
El juicio oral se retomará el martes 1 de abril a las 9:00 a.m. con la presencia de nuevos testigos, entre ellos, los congresistas Martha Moyano (Fuerza Popular) y Hamlet Echeverría (Juntos por el Perú - Voces del Pueblo).
