El correcto desarrollo de las habilidades sociales de los niños se da, en gran parte, en el colegio, por lo que deben tener las herramientas necesarias para establecer relaciones personales.
El correcto desarrollo de las habilidades sociales de los niños se da, en gran parte, en el colegio, por lo que deben tener las herramientas necesarias para establecer relaciones personales.

El regreso a clases puede generar ansiedad en los estudiantes, especialmente después de un periodo de vacaciones. Cada vez, cuadros similares se hacen más comunes, siendo 1 de cada 7 niños y adolescente los que sufren de un trastorno mental, según las Naciones Unidas. Así, los niños pueden experimentar incertidumbre, estrés y cambios en su comportamiento al enfrentar nuevos retos académicos y sociales.

Ante esta situación, el acompañamiento de los padres es clave para facilitar una transición emocional equilibrada hacia la escolaridad. Según María Díaz, psicóloga y jefa del área de orientación psicopedagógica de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), "el retorno a clases representa un cambio significativo en la rutina de los niños, lo que puede generar diversas emociones, desde entusiasmo hasta ansiedad. Es fundamental que los padres estén atentos a señales como cambios en el sueño, cambios en el comportamiento o afecciones físicas, como el dolor de cabeza o el malestar general“, explica la especialista.

En este contexto, Díaz brinda cinco recomendaciones clave para ayudar a los niños en este proceso de inicio de año escolar:

  1. Adaptar el regreso a clases con anticipación: fomentar un diálogo abierto sobre sus expectativas, temores y emociones ayuda a reducir la incertidumbre y a prepararlos mejor para los cambios. Practicar hábitos escolares semanas antes del inicio de clases, como fijar horarios de sueño, bloques de tiempo para cada actividad y alimentación, permite que la transición sea más fluida y menos abrupta.
  2. Validar cambios emocionales y preocupaciones: escuchar activamente a los niños, sin minimizar sus sentimientos, les brinda seguridad y confianza para afrontar los retos escolares. Asimismo, los padres deben estar al tanto de los cambios de humor repentinos, como la irritabilidad o desinterés de sus hijos, ya que pueden ser señales para reforzar la comunicación.
  3. Fortalecer sus habilidades sociales: la forma principal por la que los niños aprenderán a interactuar es a través del ejemplo de los padres, en su forma de relacionarse, responder y resolver problemas. De esta manera, se les puede enseñar a los hijos a resolver conflictos de manera positiva y ser empáticos con sus compañeros, lo cual contribuye a una integración saludable en el entorno escolar.
  4. Supervisar el uso de la tecnología: enseñar a usar la configuración de privacidad y establecer normas y tiempos adecuados para usar dispositivos digitales evita distracciones y promueve una navegación segura en el ciberespacio. Un empleo desmedido de las tecnologías digitales puede privar a los niños de interacciones sociales importantes que aprenden en la comunicación en persona.

"Los padres deben estar constantemente al pendiente de sus hijos, incluso si los adultos tienen agendas muy ajetreadas. En esos casos cuando los papás están fuera de casa todo el día hasta llegada la noche, se recomienda separar un espacio de su agenda para tener un tiempo de calidad con sus hijos. Es esencial que los padres brinden un ambiente de apoyo y confianza en casa, donde los niños sientan que pueden expresar sus emociones libremente, esto les permitirá enfrentar el nuevo año escolar con mayor seguridad y bienestar“, concluye Díaz.