Durante todo el mes de noviembre y diciembre se desarrollará la campaña #PoramoralChancho de La Federación de Exportadores de Carnes de Estados Unidos.(Foto: Pixabay)
Durante todo el mes de noviembre y diciembre se desarrollará la campaña #PoramoralChancho de La Federación de Exportadores de Carnes de Estados Unidos.(Foto: Pixabay)

Cuando se piensa en carne de cerdo, lo primero que se viene a la mente es el chicharrón, un platillo que nos hace agua a la boca, pero que también se considera grasoso, pesado y que no debe comerse a diario. Pero ¿Qué es lo poco saludable, la preparación o la carne de chancho? La nutricionista Milagros Agurto explica que lo primero, si lo comemos todos los días. Y es que este alimento cárnico tiene un alto contenido de proteínas de un gran valor biológico.

Además, posee una dosis de vitaminas como la de tipo B6 y vitamina B12, necesarias para mantener y conseguir una correcta salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. A esto debemos sumar su alto contenido en minerales como el hierro, zinc, fósforo, magnesio y potasio.

ETAPA DE CRECIMIENTO

La carne de cerdo es recomendada en épocas de crecimiento, ya que es un alimento apetecible para los niños por su peculiar sabor, y su alto contenido en proteínas ayuda a construir tejidos corporales y fortalece el sistema nervioso y los huesos, tanto en la infancia como cuando somos más mayores y queremos conseguir un mejor desarrollo muscular.

sin satanizar. Se cree que esta carne contiene mucha grasa, pero, a diferencia de otras, dice Agurto, esta es visible y fácil de retirar, haciéndola versátil para un sinfín de preparaciones. “La clave del consumo de la carne de cerdo está en el equilibrio: ningún extremo es bueno. Por ejemplo, el lomo de cerdo es un tipo de corte ideal para deportistas que buscan recuperar o aumentar la masa corporal del cuerpo, ya que este posee tan solo un 2,6 por ciento de grasa, inferior a otras carnes, lo que la hace una gran fuente de proteínas”, refiere Agurto.

MITO

La carne de cerdo también ha sido relacionada con enfermedades como la triquinosis y, sobre este punto, la nutricionista explica que cualquier riesgo desaparece cuando la carne es bien cocida, lo que implica alcanzar temperaturas cercanas a los 100 grados en el caso de carne hervida o estofada, y superiores a los 170 grados en el caso de las frituras, por lo tanto es casi imposible que esta carne se consuma contaminada.

Un filete de cerdo te aporta casi 20g de proteínas por 100g, una fuente de aminoácidos naturales.