En una clara muestra que Perú Libre sigue siendo parte del núcleo de poder del Gobierno de Pedro Castillo, el partido liderado por el sentenciado por corrupción Vladimir Cerrón, presentó una denuncia constitucional contra la Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, por abuso de autoridad. Es evidente que el objetivo es amedrentarla y neutralizarla para que no avancen las investigaciones al presidente Pedro Castillo y su entorno palaciego.

Esta situación da luces del poco respeto que tiene el partido de Gobierno por las instituciones y su afán por obstruir a la justicia, algo que atenta contra el estado de Derecho y el sistema democrático. Dar señales de este tipo de autoritarismo es asemejarse a regímenes dictatoriales de esta parte de América Latina.

En esta coyuntura, también es una pésima señal que el jefe de Estado no haya salido a pronunciarse al respecto. Su silencio parece aceptar esta campaña de demolición contra la Fiscal de la Nación.

Ante la inacción de algunos contrapoderes del Gobierno, como el Congreso, el Ministerio Público tiene una gran responsabilidad en medio de esta crisis que asola al país. “Nuestra función es investigar caiga quien caiga”, ha dicho Patricia Benavides y eso ha asustado a muchos. Ella es consciente que el papel de su institución es clave para recuperar la salud moral del Perú. Actuar en contraposición de los intereses más subalternos del Ejecutivo y Perú Libre le ha costado este grosero acoso político.